En Japón son muy populares los negocios donde, bajo un motivo inocente, se mercadea con el interés sexual que despiertan las niñas entre la población masculina. Una manera de hacer que fomenta la pederastia y la violencia hacia las menores, que están exportando a todo el mundo mediante el manga y el anime, que cada vez tiene más adeptos en nuestra sociedad, en especial entre la juventud. Este trabajo denuncia y da a conocer esta lacra, e invita a reflexionar sobre cómo estamos asimilando en nuestra sociedad sin advertirlo este gusto por la inocencia y lo infantil, con un trasfondo sexual mediante el manga y el anime
En el país del sol naciente la explotación de niñas con un trasfondo sexual, y en especial la figura de la colegiala, es una realidad palpable en todo lo referente al ocio y la publicidad. Hay toda una serie de negocios que utilizan los vacíos legales para mercadear con las menores, como objeto sexual.
En los barrios más ociosos de las grandes urbes de Japón, abundan los establecimientos (restaurantes, bares, cafés…) donde los adultos pueden hacer realidad la fantasía de tener una cita con una estudiante de secundaria. Negocios de explotación de menores con carga sexual, que brindan servicios de compañía para adultos; es sabido, que bajo mano también se ofrecen servicios sexuales.
Además de los establecimientos de compañía, hay toda una gama de negocios que explotan el interés sexual que despiertan las menores entre la población masculina: como los grupos de música de colegialas o Idols, destinados a una audiencia adulta y masculina; los meido cafés, donde las chicas actúan y realizan juegos con los clientes; el manga pornográfico infantil, con escenas muy duras entre niñas adultos; o el Enjo Kosai, una práctica muy extendida donde las menores ofrecen por Internet servicios sexuales, directamente a los clientes o mediante intermediarios.
Hay mucha condescendencia con la pederastia en Japón. No fue hasta el año 1999, fruto de la presión internacional, que el gobierno japonés prohibió la producción y la distribución de pornografía infantil. No obstante, hubo que espera al año 2014 para que se prohibiera la tenencia. La ley no afecta al manga y contenidos similares, como la infografía, por ser medios de expresión artística.















