Un ensayo audiovisual transmedia de largo recorrido, y en constante evolución, sobre los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, que hace un ejercicio de memoria histórica, denuncia la vulneración de derechos humanos que sufrieron los ciudadanos de las dos ciudades bombardeadas, e invita a reflexionar sobre la necesidad de abolir el armamento nuclear, y de la importancia capital que tiene la paz para desarrollar una vida plena.
Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki son una de las grandes barbaries del siglo XX. En un intervalo de tres días, durante el mes de agosto de 1945 se lanzó la bomba atómica sobre ambas ciudades; fue la primera y única vez en la historia que se ha utilizado armamento de estas características, matando masiva e indiscriminadamente a la población. Al final de 1945 se contabilizaron unas 210.00 muertes. Y se calcula que desde entonces ha fallecido el mismo número de personas como consecuencia de los bombardeos atómicos. Hoy, más de 8 décadas después, las bombas arrojadas por los Estados Unidos en Japón siguen causando muertes, sufrimiento físico y psicológico, entre los supervivientes y sus descendientes. Unos crímenes de guerra que han quedado impunes.
El proyecto se concreta en un gran reportaje, una exposición, un documental y un libro.














